Mamás que trabajan: ¡Quítense la culpa!

23-05-2016


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Escrito por: Any Luna

Cuando estamos embarazadas nos pasamos 9 meses aterrorizadas pensando en el parto. Es nuestro miedo máximo porque sabemos que no habrá dolor más grande en esta vida. Pero sorpresa, te das cuenta que no fue tan terrible y el verdadero GRAN dolor es cuando hay que regresar a trabajar y el bebé se queda en casa… ¡¡¡eso sí es dolor!!!

Nos vamos a la oficina con un vacío en el corazón, sintiéndonos malas mamás por tener que dejarlos, muriéndonos de preocupación pensando en si van a estar bien cuidados y autocastigándonos por no estar ahí cuando lloran, cuando empiezan a caminar o cuando dijeron sus primeras palabras. Aún las que trabajamos desde la casa, estar sentadas frente a la computadora mientras tus hijos están jugando sigue generándonos el mismo sentimiento de culpa.

Pero es una realidad, muchas mamás tenemos la necesidad de trabajar y muchas otras workaholics (adictas al trabajo) como yo, que la verdad nos encanta trabajar. Y como es una realidad y no la podemos cambiar, lo más fácil es cambiar nuestra forma de ver estas circunstancias. Así que les comparto un par de pensamientos de los que pueden intentar convencerse para quitarse la culpa.

Una mamá que trabaja, indirectamente manda el mensaje a sus hijos sobre la importancia de la autonomía emocional y económica.

mama compra carro

Una mamá que tiene éxito laboral enseña a sus hijos a seguir su pasión y a trabajar duro para lograr sus sueños.

mama exitosa

Trabar ayuda a que tus hijos tengan una mejor calidad de vida. Un mejor colegio, mejor capacidad de atender emergencias médicas y más posibilidad de hacer cosas divertidas.

mama en la playa

Una mamá que trabaja aporta a la sociedad de diferentes maneras para que esta sea mejor y sin importar tu ocupación tus hijos pueden sentirse orgullosos de tu aporte.

ocupaciones mama

Cuando una mamá está ausente una buena parte del día, puede aprovechar a que los momentos junto a sus hijos sean doblemente especiales. No se trata de simplemente estar físicamente ahí, sino involucradas en sus vidas, en sus intereses y actividades. Pueden aprovechar a hacer cosas muy divertidas como cocinar algo juntos o jugar un juego de mesa.

tiempo de calidad mama

Hace mucho tiempo, quien sabe en dónde, leí esta frase que hoy es importante que se las comparta: “La felicidad es 10% realidad y 90% percepción”. Y si no me creen, la película “La Vida es Bella” es un buen recordatorio de cómo los papás podemos poner todo nuestro esfuerzo para que nuestros hijos sean felices sin importar lo que están viviendo.

Siempre lo digo y lo vuelvo a repetir, los niños no necesitan mamás perfectas sino mamás felices. Si tener trabajo aporta estabilidad y comodidad a su vida familiar, sientan paz y felicidad y no duden que sus hijos lo apreciarán.