Como nuestra hija ha sido nuestra motivación para lo inimaginable

17-03-2016


Escrito por: Jenny Morales de Greenberg

Al convertirnos en padres nunca imaginamos como un ser tan pequeño nos motivaría a convertirnos en mejores personas y cumplir metas que estaban en el olvido.

Cuando mi hija cumplió dos años la inscribí en clases de natación. Debía ingresar a la piscina conmigo pero desde el inicio se mostró muy temerosa y en lugar de disfrutar la clase, lloraba mucho. De niña yo había pasado por una experiencia muy traumática y nunca aprendí a nadar. Sabía que era yo quien le transmitía a mi hija ese miedo al agua. ¡Así que me decidí! Tomé clases de natación por mi cuenta y me decidí a vencer mi miedo; no… mejor dicho, mi fobia. Ha sido una de las experiencias más difíciles de mi vida. Quería hacer lo que siempre había hecho en mi vida cuando iniciaba clases de natación: renunciar.

Dos meses después, lo logré, ¡aprendí a nadar!. Al ella ver que yo tenía más confianza dentro del agua, empezó a sentirse más segura. Ahora sus maestras le llaman sirenita. Disfruta sus clases, se muestra segura y atrevida al momento de estar dentro de la piscina. Mi hija fue mi motivación.

Ella me enseñó a mí lo que es la determinación y la perseverancia.

-Jenny-


Después de 26 años de fumar y cientos de personas y familiares aconsejándome a dejar de hacerlo y diciéndome lo dañino que era, un día tomé la decisión de hacerlo.

¿Qué me motivó?

Mi hija.

Imaginaba el día que ella estuviera fumando posiblemente por mi ejemplo. Además pensé que dejar de fumar haría que mi vida se alargue para poder disfrutar más tiempo con ella. El proceso de dejar este vicio no fue nada fácil. Hoy, después de dos años sin fumar, puedo decir que ha sido una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida.

-Will (esposo de Jenny)-