¿Cómo establecer una mejor relación con mi adolescente?

01-03-2016


Si preguntáramos ¿Cómo es su hijo adolescente? Podríamos escuchar estas respuestas:

  1. Muestra falta de respeto
  2. Desafía
  3. No se ocupa de sus responsabilidades
  4. Le falta motivación
  5. Solo le interesan sus amigos
  6. Se muestra emocionalmente distante

Estas suelen ser algunas de las características con la que los padres definen a sus hijos adolescentes… y puede ser que la lista sea más larga.

El motivo principal de las problemáticas que presentan los adolescentes es:

la batalla entre el deseo de libertad total de adolescente y el deseo de control total de los padres.

Y entonces viene la pregunta:

¿Cómo darle libertad sin perder yo el control como padre?

El adolescente necesita aprender que la libertad se gana, y se puede ganar demostrando responsabilidad. Y los padres debemos aprender a reconocer cuando estamos exagerando nuestro control y cuando es adecuado y saludable decir NO.

Aquí dejamos algunos tips que nos pueden ayudar a mejorar nuestra relación con nuestros adolescentes:

Ser modelos de las cualidades que queremos que nuestro adolescente tenga:

Si queremos adolescentes auto controlados, compasivos, responsables debemos enseñarlo con el ejemplo.

Volver a visitar nuestra propia adolescencia:

Es bueno recordar cómo nos sentíamos y que cosas hacíamos de adolescentes, esto nos ayudará a ser más empáticos con nuestros hijos.

Enfoquémonos en llegar a conocer a nuestro adolescente, en lugar de querer cambiar su forma de ser:

Muchas veces nos enfocamos en lo negativo, saquemos a relucir las cosas positivas que tiene nuestro hijo.

Escuchemos más, demos menos sermones:

Escuchando lograremos que se exprese para poder saber que piensa y que dificultades tiene.

Hagamos preguntas:

Preguntemos cosas que requieran más que un “si” o un “no”. Comencemos con preguntas sobre cosas sucedidas, luego pasemos a las ideas y más tarde preguntemos sobre las emociones.

Ejemplo: “¿Cómo ha estado tu amigo Daniel? Ya no lo he visto” Puede que me conteste: Ahhh es que nos peleamos. Podemos preguntar “¿Y qué paso? ¿Cuál fue la razón de la pelea? (evento) “¿Y crees tú que tenía razón Daniel para enojarse?” (idea) “¿Y cómo te sientes tú sobre esta pelea?” (emoción)

Busque espacios para hablar:

Generalmente abordamos a nuestro hijo cuando sucedió algo, cuando se portó mal, cuando hay que regañarlo por las notas. Busquemos espacios para hablar de cualquier cosa, mientras van de paseo, mientras juegan a la pelota, mientras salen de compras. Crear un espacio seguro donde el adolescente sienta que puede abrirse con usted.

Definitivamente no es una etapa fácil, y esto es porque los hijos cambian dramáticamente durante la adolescencia. Nuestro papel es acompañarlos en estos cambios.

REFERENCIA BIBLIOGRAFICA: TOWNSEND J. (2006) LIMITES CON LOS ADOLESCENTES