Las 3 situaciones en las que hubiera amado tener pañales Huggies Natural Care Autoajustables cuando mi hija era bebé.

11-03-2017


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Escrito por: Any Luna

Huggies acaba de sacar una nueva línea de pañales llamados Natural Care Autoajustables que vienen en versión niño y niña, desde la talla M hasta la XXG. La diferencia entre los pañales de niño y niña es el lugar en donde se encuentra la máxima absorción del pañal. La cintura es autoajustable lo cual me parece super interesante porque al ser elástica, el pañal se ajusta a su cintura (y evitamos eso de apretarlos tipo corset de la chava del Titanic) y cuando se dan una buena comida, el pañal crece junto con su panza y no les va a apretar.

Además de eso, aunque igual se pueden abrir a los lados, la presentación es como de calzoncito, por lo que sus hijos desde pequeñitos pueden iniciar el entrenamiento a ir al baño solos ya que pueden bajárselos y volvérselos a subir por su cuenta (sin mencionar que cuando uno está en la calle esto es infinitamente más fácil de quitar y poner).

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La talla XXG todavía le queda a mi hija y de hecho los estamos utilizando para la noche (confesión: ya 5 años y todavía duerme con pañal). Y en serio, cero accidentes porque como usa los de niña, la absorción se localiza donde las niñas necesitan más absorción.

Pero cuando era chiquitina… ¡Ay como me hubiera gustado tener estos pañales! Les comparto mis 3 anécdotas de caos donde me hubieran quedado perfectos.

Cuando le tuve que cambiar pañal en un avión:

Cuando mi hija tenía 1 año 2 meses viajamos solas a visitar a mi prima en Vermont, Estados Unidos. Solas las dos y el avión de conexión nos dejó porque las colas de migración estuvieron demasiado largas. Se apiadaron de nosotros por lo que nos subieron a otro avión que salía 15 minutos después a otro aeropuerto cercano y corrimos por todo el aeropuerto. Cuando por fin entré al avión ya se me salían los pulmones, la niña pegaba de gritos del hambre y se había hecho popis. Yo sudaba a morir entre la corrida que nos dimos más el estrés de tener que lidiar con todo eso y un avión despegando. Cuando por fin pude ir al baño a cambiarla, era un desastre que no quiero describir en detalle. ¿Se imaginan eso? ¡Cambiar un pañal normal, de esos de banditas como de velcro a una bebé en un avión donde ustedes apenas caben! ¿Dónde la acuestan? ¿Cómo se lo traban? Desastre… desastre… ¡Qué fácil hubiera sido algo que solo se suba y baje!

Cuando despertó con la pancita cortada por el velcro del pañal:

Una vez le cambié el pañal a mi hija media dormida. Ustedes me entenderán, cuando se despiertan cada dos horas en la madrugada y uno está zombie. En la mañana me despertaron sus gritos de dolor y yo no entendía qué le estaba pasando. Cuando le quité el pañal descubrí que se lo había puesto mal y la cintita que parece de velcro con la que se pega se lo puse como en diagonal y ¡le había cortado la piel de la cintura! ¡El cargo de conciencia! Me hubiera ahorrado esto con un pañal que se suba y baje y medio dormida se lo pongo bien sin tanta necesidad de concentración en detalles.

Cada vez que comía frijoles y se le inflaba la panza:

Hasta el día de hoy mi hija ama los frijoles y se los come con pasión. O sea… se da una gran sentada de frijoles. ¿Qué puedo decir? La sangre chapina ;) Pues cuando era más pequeña y se daba sus tremendas forradas de frijoles siempre le crecía su pancita y el pañal le empezaba a molestar. Tal cual viejito quitándose el cincho del pantalón, yo le tenía que aflojar el pañal porque son cero flexibles en la cintura. Ya le apretaban y hasta la dejaban marcada. ¡Qué fácil hubiera sido con un pañal que se estirara y ajustara a su cintura!

Estos pañales ya los pueden encontrar en los principales supermercados del país. Las invito a probarlos y a que me cuenten sus experiencias con la comodidad de ser autoajustables.