10 cosas que pueden dañar el autoestima de tu hijo

19-07-2016


Blog Cover 500

Traducido por: Andrea Leal Fuente: http://l.facebook.com/l.php?u=http%3A%2F%2Fkidlutions.blogspot.com%2F2013%2F11%2F10-things-that-can-hurt-your-childs.html&h=pAQF0CbeP

Autoestima:

Todos queremos que nuestros hijos tengan una buena autoestima. Siempre escuchamos miles de cosas sobre cómo mejorar el autoestima de los niños. Lo que muy pocas veces se nos habla es sobre las cosas que pueden dañar su creciente sentido de identidad.

Un mundo de infinitas posibilidades.

Cuando nuestros hijos tienen un autoestima alto, el mundo se convierte en una fuente infinita de posibilidades. Poseer un autoconocimiento, que incluye la confianza y la capacidad de ser un agente efectivo en la propia vida, tiene un impacto significativo sobre la felicidad durante toda la vida. La pregunta aquí es ¿Cómo ayudar a nuestros niños a desarrollar y mantener esa autoestima para toda la vida?

Existen muchas estrategias que contribuyen a criar niños seguros, éticos, exitosos.

Diez cosas que debes evitar cuando quieres elevar el autoestima de tu hijo:

1. No lo halagues siempre:

Contrario a lo que siempre nos han dicho que los halagos hacen crecer el autoestima en los niños. Es verdad que los niños necesitan una retroalimentación positiva, un constante bombardeo de, “Eres maravilloso, eres tan inteligente, eres el mejor jugador de fútbol”, no ayuda a ningún niño a crecer con autoconfianza. En lugar de decirle palabras que lo halaguen a él, dile cosas que halaguen las cosas que hace. Puedes intentar no decir “Eres el mejor artista. Me gusta lo bien que dibujas”, intenta decirle “¡Wow es muy colorido! Te llevó mucho tiempo y esfuerzo hacerlo. Busquemos un lugar donde ponerlo para verlo siempre”. Estás reconociendo el esfuerzo que hizo tu hijo, pero no le estás añadiendo ningún juicio sobre si te gustó o no lo que hizo.

2. No planees cada minuto del día de tu hijo:

Déjalo ser. Siempre es importante planear citas de juegos con otros niños, o actividades que ayude a tu hijo a adquirir habilidades sociales, pero también es importante darle tiempo a tu hijo para que explore y descubra lo que le gusta. Son los momentos de silencio, cuando se les deja solos, que descubren sus pasiones que los hacen únicos.

3. No le digas, “Todo estará bien”:

Parece contradictorio a lo que nos han enseñado siempre, y probablemente es muy diferente a como nos criaron a nosotros. Tener siempre a alguien que les diga que va a estar todo bien, puede no ser de tanta ayuda como pensamos. La verdad es que no podemos afirmar que todo estará bien en algunas situaciones. Es más útil tomar en cuenta los sentimientos del niño y asegurarle que quieres ayudarlo. Lo que se quiere con esto no es hacer todo lo posible por mejorar las cosas para tu hijo, sino ayudarlo a procesar y superar las circunstancias difíciles que se le presenten.

4. No seas tan autocrítico:

Tu hijo siempre te observa y te escucha. Toma las señales que le das de cómo funciona el mundo con tu comportamiento. Si quieres que tu hijo tenga autocompasión y seguridad en él mismo, asegúrate de enseñarle con tu ejemplo.

5. No vivas para tu hijo:

Estar a disposición de tu hijo no lo ayuda a tener una buena autoestima. Hacer las cosas que el o ella puede hacer no ayudan a que desarrollen el sentido de eficacia. Nuestra meta es criar niños independientes que sean capaces de cuidarse solos. Los niños se sienten más autosuficientes y capaces cuando pueden completar tareas y hacer cosas por ellos mismos.

6. No le digas, “Olvídalo”:

Cuando los tiempos difíciles ponen en peligro el autoestima de tu hijo, decirles que se “olviden de eso” no los ayuda a desarrollar sus habilidades. En cambio, muéstrales empatía, “Sé que es frustrante”, “Estás muy triste por esto”. Pregúntales “¿Qué piensas que te pueda servir?”, “¿Qué tan grande es tu tristeza? ¿Es tan grande como tú? ¿Más grande? ¿Cabe en esta habitación? ¿Sobrepasa el techo de la casa?, etc. También le puedes dar algunas ideas de solución.

7. No tires la toalla:

Cuando sean tiempos difíciles no permitas que tus hijos te oigan decir “me rindo”. Los pensamientos pesimistas se moldean igual que los pensamientos optimistas. Tu actitud es contagiosa, así que piensa cuidadosamente qué es lo que quieres que tu hijo aprenda de ti.

8. No le digas, “La vida no siempre es justa”:

Si bien es cierto que a veces la vida nos pone en situaciones que no son óptimas, lo importante es concentrarse en qué podemos pensar de esas circunstancias. En lugar de que tu hijo te escuche decir: “Esto es horrible. La vida no es justa”, hazla escuchar: “Ahora me siento frustrado, pero ya lo resolveré”. Cuando se tope con circunstancias desfavorecedoras, envíales el mensaje de: “¿Qué podemos hacer al respecto?

9. No le hagas la vida más fácil:

Los retos y las adversidades realmente nos ayudan a ejercitar nuestra mente, explorar opciones alternas y nos alienta a aprender habilidades nuevas. Ir al auxilio de tu hijo o arreglar sus problemas por él no lo ayuda a crecer en la dirección que tú deseas. Ayuda a tu hijo a pensar por sí mismo.

10. No le exijas perfección:

Créale una atmósfera en la cual los errores sean tomados como herramientas de aprendizaje. Practica esto en tu vida diaria y transmítele a tu hijo que los errores nos enseñan lo que no funcionó en algo, y podemos retroceder y hacerlo de otra manera.