Confesiones de Malas Mamás

21-06-2016


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Escrito por: Any Luna

Desde que empecé a publicar en Mamás Amando el Caos he hablado de cerca con muchísimas mamás de cómo han vivido su maternidad y si algo he aprendido es que TODAS nos sentimos malas mamás. La verdad es: todas hemos metido las patas, todas cargamos culpas. Si algo no existe bajo ningún punto de vista es la mamá perfecta pero las primeras en ponernos esta presión somos nosotras mismas.

Es por eso que, para su tranquilidad, entrevisté a varias mamás (que yo considero que son EXCELENTES porque las conozco de cerca) y les pedí que me hicieran confesiones anónimas sobre ocasiones donde han sido malas, terribles mamás. Mi esperanza es que ustedes las lean y sientan una verdadera tranquilidad que no están solas en este camino de la sobre exigencia y castigo a nosotras mismas. Al final, ninguna de las aquí entrevistadas (ni ustedes) son Malas Mamás, porque el simple hecho de que sientan ese cargo de conciencia, significa que tienen una genuina preocupación por el bienestar de sus hijos. Quizás si tuviéramos un poco más de compasión por nosotras mismas nos podríamos quitar esa etiqueta autoimpuesta de “Mala Mamá”.

Mamá A: 4 hijos - 8 años, 5 años, 3 años, 1 mes

“Ayer se me quemaron los panqueques por estar viendo Facebook”

Mamá B: 1 hijo de 4 años

“Paso una hora al día en el gimnasio. Es mi vicio y siempre tengo el cargo de conciencia que debería pasar ese tiempo con mi hijo”.

Mamá C: 2 hijos, una de 17 y otro de 12

“Me siento mala mamá por el simple hecho de salir a trabajar todo el día, por no estar ahí cuando llegan del colegio, cuando imagino que están almorzando solitos un plato que dejé en el micro para que lo recalienten.”

Mamá D: 2 hijos, uno de 3 una de 3 meses.

“No me gusta que mi hijo se meta a mi juego de Candy Crush porque arruina mis estadísticas”.

Mamá E: 2 hijas, una de 10 y una de 5

“Mis hijas me desesperan tanto que me dan ganas de no volver a la casa y olvidarme de todo”.

Mamá F: 1 hija de 5 años

“Cuando mi hija me dice que juegue con ella y yo me invento algo que hacer porque me aburren muchos sus juegos, me siento mala mamá”.

Mamá G: 1 hijo de 2 años

“A veces de verdad necesito un trago. Necesito salir con mis amigas y desconectarme un ratito. Lo hago muy de vez en cuando pero cuando lo hago muero de cargo de consciencia”.

Mamá H: 1 hija de 12 años y uno de 10.

“Me sentí mala mamá cuando me cambié de trabajo y tuve que trabajar más horas.”

Mamá I: 1 hija de 15

“Cuando mi hija se me perdió en el mercado me sentí terrible mamá”

Mamá J: 1 hija de 9 años, uno de 7 y uno de 2.

“Cuando no puedo ponerle atención a mis hijos grandes por estar cuidando el chiquito me siento mala mamá. Una vez se cayó la grande de la bicicleta mientras le estaba dando de mamar al chiquito y ni siquiera pude salir corriendo rápido a ayudarla. Cuando me arranqué al muchachito empezó a pegar de gritos, no sabía a cuál atender.”