Problemas de Lenguaje ¿Cómo ayudar desde casa?

07-06-2016


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Escrito por: Andrea Leal

Si tienes a un niño en casa con algún problema de lenguaje es necesario que sepas qué debes hacer y qué no para ayudarlo a superar el problema. Independientemente de si lo estás llevando a Terapia de Lenguaje o no.

1. No hagas chiste de su lenguaje

Algunas veces nos parece tierno o divertido que los niños no puedan pronunciar alguna palabra o digan a medias las palabras, esto sólo puede agravar el problema. Debemos tener una actitud normal ante esto y no hacer énfasis en que lo está diciendo mal. No hacerle burla y sobre todo no ridiculizar al niño delante de la gente. Si nuestro niño no puede pronunciar algo debemos repetirla nosotros para que él pueda escuchar su correcta pronunciación y vaya aprendiendo, con ésto no quiero decir que vayamos a estar todo el día repitiendo la misma palabra para que él aprenda, con un par de repeticiones es suficiente, tampoco hay que obligarlo a que lo repita correctamente desde la primera vez.

2. Terapia en Casa

Sí, ¡es posible! Con material de uso diario tú puedes hacer que tu hijo tenga pequeñas sesiones de terapia de lenguaje en tu propia casa!! Puedes hacer juegos con burbujas que él vaya soplando. También puedes untarle sus labios con algo que a él le guste, por ejemplo miel, chocolate líquido, etc para que con su lengua lo vaya quitando a diferentes ritmos (rápido, lento, pausado). Estos pequeños ejercicios pueden hacerse en forma de juego y son muy atractivos para ellos. Esto puede ser complementario a Terapias de Lenguaje profesionales.

3. Hablarle de forma correcta

A veces nos gusta jugar con los niños a hablarle de forma infantil. Imitando su voz y su lenguaje. Esto puede hacer que el niño sienta que habla de la forma correcta y ya no le interesa corregir sus errores. Lo que debemos hacer es hablar en un tono dulce y despacio para que el niño se acostumbre a oír la pronunciación correcta y así, cuando él cometa un error, será consciente de ello y tratará de corregirlo.

4. No adivinar lo que quiere decir.

Cuando los niños empiezan a adquirir el lenguaje, es normal que acompañen su “jerigonza” con alguna señal. Con el tiempo esto debe desaparecer y quedar sólo las palabras. Con algunos niños lo que sucede es que o la madre o la persona que está a cargo de él, se acostumbran a entender esas señales y no el lenguaje oral del niño, por lo tanto el niño desatiende su lenguaje y se acomoda a solo señalar para pedir algo. Esto puede llegar a frustrar al niño en el momento en que esté con alguien que no entienda sus “señas” y no pueda adivinar lo que el niño quiere.